Pues nada, solucioné, ante la insistente forma de iniciar la conversación, responder, toda y cada una de las veces: aaaaaay pero cuéntame tú, hoy tengo ganas de "escuchar", cosa que me dejó igual en evidencia, porque persona que se precie de conocerme..., sabe ¡que soy una cotorra!
Al final, llegué a la conclusión: pero es que la vida no puede ser siempre entretenida, al menos eso será el mundo de Paris Hilton (a quién le pagan por llegar a gritar en una fiesta: Esto está HOOOOOOT) pero no en el mío, donde el abucheo ante tal grito de guerra sería total. Así que sigo con mi rutina, con mis suspiros al aire, con mis ganas de perderme en una ciudad extraña, con la búsqueda de algo maravilloso... porque al final cuando no hay nada que contar, es síntoma de que hay que refrescar la vida.
saludillos

No hay comentarios:
Publicar un comentario